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El desarrollo de la frontera hidrocarburífera costa afuera se consolidó como uno de los ejes centrales en la estrategia de largo plazo de YPF. Según un artículo publicado por el portal especializado Más Energía del diario La Mañana de Neuquén, el presidente y CEO de la compañía, Horacio Marín, analizó las perspectivas del sector energético y aseguró que el potencial de los recursos offshore podría tener un impacto estructural para el país sustancialmente mayor al proyectado en la actualidad.
En las declaraciones vertidas en el ciclo Democracia y Desarrollo, un espacio de debate coordinado por el diario Clarín, Marín enfatizó la concentración de esfuerzos que la petrolera destinará a las campañas exploratorias en aguas profundas, argumentando que esta actividad posee la capacidad de transformar la realidad económica de la Argentina. La estrategia busca incrementar la producción de hidrocarburos, atraer flujos de inversión internacional y habilitar nuevas corrientes de exportación a través de proyectos ubicados a más de 300 kilómetros de la costa y en profundidades operativas que superan los 1.000 metros.
Las proyecciones de YPF equiparan el potencial de las áreas marítimas con los principales activos continentales del país, estimando que el Mar Argentino alberga decenas de billones de barriles de petróleo por investigar, con recursos de escala similar a los existentes en la formación Vaca Muerta. No obstante, la actividad en aguas ultraprofundas sumó un resultado adverso en 2024 con la finalización de la campaña en el pozo Argerich, situado en el bloque CAN-100 de la Cuenca Argentina Norte. Dicha perforación, operada por la firma noruega Equinor en asociación con YPF y Shell, superó los 4.000 metros de profundidad pero fue declarada seca tras constatarse la ausencia de hidrocarburos en volúmenes comercialmente explotables.
Pese a este antecedente, YPF da continuidad a su agenda exploratoria en diversas cuencas mediante consorcios internacionales. En la Cuenca Argentina Norte participa de los bloques CAN-102 y CAN-114 junto a Equinor, donde se ejecutaron registros sísmicos. En la Cuenca Malvinas Oeste forma parte del área MLO-123 en conjunto con la empresa noruega y TotalEnergies, mientras que en la Cuenca Austral Marina interviene en los bloques AUS-105 y AUS-106 en alianza con Equinor y CGC.

La planificación de la compañía de mayoría estatal se extiende a las aguas territoriales de Uruguay. A través de un acuerdo suscripto en noviembre pasado, YPF cedió el 50% de la participación del bloque OFF-5 —una superficie de 17.000 kilómetros cuadrados ubicada frente a Punta del Este— a la petrolera italiana Eni, con el objeto de desarrollar tareas de exploración conjuntas en profundidades de hasta 4.100 metros. Los estudios geológicos preliminares de esta área exponen similitudes con la cuenca Orange, situada frente a las costas de Namibia, debido a la evolución geológica común compartida por ambos márgenes antes de la separación continental.
Históricamente, la actividad offshore en la Argentina cuenta con antecedentes que se remontan a la década de 1940. Desde el inicio de las primeras exploraciones a finales de los años sesenta, se han perforado 187 pozos en el Mar Argentino, registrando 36 pozos productivos ubicados en la Cuenca Austral. Esas instalaciones aportan en la actualidad aproximadamente el 20% del gas natural producido en el país, contrastando con la situación de la Cuenca Argentina Norte, que permanece como una de las regiones con menor nivel de exploración de la plataforma marítima nacional.

