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La evolución de la formación Vaca Muerta requirió no solo un cambio de escala técnica, sino también una transformación conceptual en la asignación de capital, la relación con los gremios y la eficiencia operativa. Sobre esta transición reflexionó Pablo Bizzotto, CEO de Phoenix Global Resources, en un diálogo exclusivo con el periodista Ignacio Ortiz para Forbes Argentina.
Durante la entrevista publicada por Forbes Argentina, Bizzotto recordó los momentos iniciales de su gestión en medio de la pandemia de COVID-19, etapa en la que debió reevaluar el portafolio de la compañía y convencer a los fundadores de Mercuria (Marco Dunand y Daniel Jaeggi) para obtener una aprobación inicial de US$ 200 millones destinada a la concesión no convencional de Mata Mora.
Hoy, la firma registra una alta productividad operativa. Según detalló el ejecutivo a Ignacio Ortiz para Forbes Argentina, la empresa alcanza una producción de entre 25.000 y 26.000 barriles diarios de petróleo con una nómina de 120 empleados. El plan trazado a dos años apunta a llevar ese volumen a 60.000 barriles diarios mediante el desarrollo conjunto de los bloques Mata Mora y Confluencia, en la provincia de Río Negro, respaldado por un stock proyectado de 500 pozos horizontales.
Para financiar esta senda de crecimiento, Bizzotto anticipó a Forbes Argentina la inminente presentación de un proyecto bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). El directivo confirmó durante el Forbes Energy Summit que están finalizando los ajustes documentales para ingresar formalmente al esquema durante este mes, con una propuesta de inversión que ronda los US$ 6.000 millones.
La respuesta de los yacimientos aceleró las necesidades de infraestructura en superficie. En sus declaraciones a Ignacio Ortiz, el CEO explicó que la puesta en marcha de una planta de tratamiento de petróleo en Mata Mora fue acompañada rápidamente por la licitación de una nueva instalación para Confluencia, debido a que la productividad de los pozos superó las proyecciones iniciales. Bizzotto enfatizó que el principal cuello de botella de la industria ya no radica en la roca, sino en la velocidad para procesar el fluido en boca de pozo.
De cara al mediano plazo, la hoja de ruta de la compañía contempla la construcción de un nuevo hub de desarrollo petrolero en Vaca Muerta para sumar entre 40.000 y 50.000 barriles diarios adicionales en los próximos tres o cuatro años. Asimismo, Bizzotto precisó a Forbes Argentina que están evaluando las alternativas técnicas para participar en la licitación de áreas de Gas y Petróleo del Neuquén (GyP).
En relación con el mercado del gas natural licuado (GNL), el CEO de Phoenix destacó ante Forbes Argentina el impulso generado por YPF y Pan American Energy (PAE), señalando que la viabilidad del negocio despertó un fuerte interés internacional que lleva a su compañía a analizar oportunidades concretas en el segmento gasífero.
Finalmente, remarcó la importancia de mantener la disciplina financiera frente a las fluctuaciones del mercado internacional, subrayando que el objetivo de Vaca Muerta es ser rentable en promedios por debajo de los US$ 60 el barril. Entre los insumos clave para bajar costos, ponderó la utilización de arenas de cercanía —como la extraída en Río Negro— para evitar sobrecostos logísticos de flete, al tiempo que instó a generar incentivos para el desembarco de nuevas pymes proveedoras que incrementen la competencia en el sector.

