• 4 min de lectura
• 4 min de lectura

En línea con lo dado a conocer por un informe elaborado por Ana Rubicondi, Bruno Ferrari, Emilce Terré y Julio Calzada para la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el cabotaje fluvial argentino de granos alcanzó en 2025 su mayor volumen movilizado en cinco años. Esto al transportar casi 806.000 toneladas de granos a través de la Hidrovía Paraguay-Paraná durante 2025.
Según los datos oficiales, las operaciones registradas el año pasado fueron 18% más que las contabilizadas en 2024, siendo también la cantidad más alta desde 2020. "El transporte fluvial de cargas domésticas por la Hidrovía Paraguay-Paraná es relevante para el entramado logístico argentino, particularmente para conectar las economías regionales del litoral con el mercado interno", precisó la BCR.
"Los datos de 2025 confirman esa tendencia: el cabotaje de granos registró su mejor desempeño en un lustro, en un contexto donde el conjunto de las cargas domésticas que circulan por la vía, incluyendo combustibles y fertilizantes, también mostró una dinámica positiva", agregó.
Como punto de partida, geográficamente la red de terminales que operaron cabotaje en los últimos tres años sobre la vía navegable troncal Paraguay-Paraná (es decir, que operan cargas cuyo origen y destino se ubican dentro de las fronteras argentinas), se extiende desde Barranqueras, en Chaco, hasta La Plata, en Buenos Aires, con una fuerte concentración de instalaciones en el corredor del Gran Rosario y en el noreste bonaerense.
"Se trata de un entramado de terminales graneleras y de fertilizantes, plantas de combustibles, centrales térmicas y muelles públicos que canalizan tanto la salida de mercadería hacia el mercado interno como el ingreso de mercadería a la zona núcleo", puntualizó la entidad.
El movimiento de mercaderías de cabotaje en la Vía Navegable Troncal Paraguay-Paraná cerró 2025 con un total de 8.494.328 toneladas despachadas, lo que representa un crecimiento del 5,8% interanual.
Lo anterior estuvo traccionado fundamentalmente por el mayor transporte de petróleo desde la provincia de Buenos Aires, sumado al fuerte incremento en los embarques de granos y combustibles originados en las terminales santafesinas.
Buenos Aires se consolidó a la cabeza del despacho de cargas al concentrar el 86,4% del total argentino (7,36 millones de toneladas), volumen explicado en su mayoría por el petróleo y los derivados que parten desde las terminales del sur del conurbano bonaerense hacia el mercado interno.
Por su parte, Entre Ríos ocupó el segundo lugar con envíos compuestos exclusivamente por granos, mientras que Santa Fe (4,8% del total) más que duplicó sus volúmenes de 2024 al registrar 407.008 toneladas, gracias al repunte del sector energético.
El cabotaje de granos mostró un comportamiento expansivo por segundo año consecutivo al movilizar 805.805 toneladas, un 17,8% más que en 2024 y un 27,3% por encima del promedio del último quinquenio. Este sistema -clave para la competitividad del sector por operar mediante barcazas a costos inferiores al camión o al tren- tiene sus puntos de partida en las costas fluviales del Paraná y como destino principal el complejo agroexportador del Gran Rosario.
Entre Ríos, líder del segmento, explicó el 89% del volumen nacional con 718.301 toneladas (+19,8%). Destacaron las operaciones de Cargill en Diamante (305.790 t) y el notable salto de la Cooperativa Agrícola de La Paz, que creció un 63% hasta alcanzar las 279.756 toneladas.
Santa Fe y el puerto capitalino captó el 11% restante al duplicar sus embarques (87.504 t), concentrados casi en su totalidad en el Puerto de Santa Fe. En contraposición, Chaco no registró ningún embarque de granos por esta vía en 2025, profundizando la parálisis del rubro que sufre desde hace años, pese a haber representado un tercio del mercado en 2020.
En el sentido inverso del tráfico fluvial, la llegada de combustibles a los puertos receptores de la hidrovía aumentó un 5,3% interanual, sumando 3,63 millones de toneladas. El 80% de estas descargas se concentró en la provincia de Santa Fe (lideradas por las plantas de Pan American Energy e YPF en San Lorenzo), mientras que el Muelle YPF de Barranqueras (Chaco) protagonizó una importante reactivación al multiplicar por siete sus ingresos (241.092 t), consolidándose como el eje de abastecimiento energético para el Noreste Argentino (NEA).
La recepción de fertilizantes -que provienen mayoritariamente de Bahía Blanca- sufrió un retroceso generalizado del 27,8%, finalizando el año con 501.992 toneladas. La baja afectó a todas las terminales del corredor, aunque Profertil en Santa Fe (204.039 t) y el Muelle Provincial de San Nicolás en Buenos Aires (181.530 t) se mantuvieron como los principales puntos de descarga de este insumo agrícola.

