• 3 min de lectura
• 3 min de lectura

Cada último jueves de septiembre, la Organización Marítima Internacional (OMI) celebra el Día Marítimo Mundial, una fecha dedicada a remarcar la importancia del transporte marítimo, así como los retos que enfrenta y los impactos derivados de sus operaciones.
Este 24 de septiembre, dicha celebración se conmemora bajo el lema "De la política a la práctica: impulsando la excelencia marítima", que, por primera vez, se mantendrá durante dos años consecutivos (2026 y 2027).
Para comprender mejor el escenario actual, de acuerdo con informes del sector, el transporte marítimo mundial mueve más del 80% del comercio global de mercancías, lo que lo sitúa como un componente fundamental para las cadenas de suministro internacionales. Sin embargo, este sector está entrando en un periodo de crecimiento frágil, aumento de costos y creciente incertidumbre, señaló la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
En esta nueva edición del Día Marítimo Mundial, la OMI puso sobre la mesa la necesidad de que las normas del sector pasen a la aplicación. Para avanzar en esta tarea, el organismo contempla asistencia técnica, capacitación y cooperación entre sus Estados miembros.
Parte de las regulaciones vigentes dejan claro que la descarbonización continúa siendo una tarea pendiente. Entre los principales instrumentos internacionales se encuentran el Convenio Internacional para la Seguridad de la Vida Humana en el Mar ( SOLAS) y el Convenio Internacional para Prevenir la Contaminación por los Buques ( MARPOL). Este último, mediante su Anexo VI, establece medidas para reducir la contaminación atmosférica y mejorar la eficiencia energética de las embarcaciones.
La necesidad de avanzar en esta dirección se refleja en las cifras de la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD por sus siglas en inglés): durante 2024, las emisiones de gases de efecto invernadero del transporte marítimo aumentaron 5%; mientras que hasta mayo de 2025, únicamente 8% del tonelaje de la flota mundial estaba equipado para utilizar combustibles alternativos.
A las regulaciones existentes se suma el proyecto del Marco OMI Neto Cero. La propuesta plantea una norma mundial sobre la intensidad de las emisiones de los combustibles marítimos, así como un mecanismo económico para establecer precios a las emisiones de gases de efecto invernadero de los buques. No obstante, su adopción formal fue aplazada un año durante las negociaciones de octubre pasado, por lo que todavía no constituye una regulación internacional en vigor.
Por otra parte, la OMI también puso de relieve los efectos de los conflictos internacionales sobre la navegación y las cadenas de suministro. Los ataques contra buques mercantes en distintas zonas de conflicto, incluido el estrecho de Ormuz, han incrementado los riesgos para las tripulaciones y alterado el movimiento de mercancías.
"La vida de la gente de mar se ve amenazada y el suministro mundial de combustible, fertilizantes y alimentos se ha visto interrumpido. Estas perturbaciones en la economía mundial tienen consecuencias devastadoras, especialmente para los países en desarrollo", dijo António Guterres, secretario general de Naciones Unidas.
De esta manera, el Día Marítimo Mundial 2026 deja de manifiesto que los desafíos del transporte marítimo van más allá de establecer nuevos compromisos. Para una industria que sostiene una parte importante del intercambio comercial internacional, la aplicación de las normas existentes y el desarrollo de tecnologías de bajas emisiones serán elementos centrales de su transformación durante los próximos años.
La imagen principal fue generada con inteligencia artificial.