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Idemitsu Kosan, la segunda refinadora de petróleo de Japón, comenzó a abastecerse de crudo saudí desde el Puerto de Yanbu mediante las rutas de Suez y el Cabo de Buena Esperanza.
Según el presidente de Idemitsu Kosan, Noriaki Sakai, la compañía descartó riesgos para el suministro a corto plazo gracias al apoyo de los cargamentos emiratíes desviados por Fujairah y a las importaciones desde Norteamérica.
Aunque el titular de la empresa japonesa reconoció mayores plazos de navegación y costos de transporte elevados, Sakai enfatizó a Reuters que no prevén interrupciones significativas en el aprovisionamiento.
Los ataques de los rebeldes hutíes en Yemen han bloqueado el tránsito del crudo saudí por el estrecho de Bab el-Mandeb, forzando a la flota a desviarse por rutas alternativas.
Las travesías que habitualmente tomaban 20 días se han extendido a 50 o 60 días; sin embargo, Idemitsu Kosan continuará aprovisionándose mediante la vía de Suez, según confirmó Noriaki Sakai.
Aunque la refinadora evitó detallar el itinerario, Saudi Aramco ofrece desde julio cargamentos adicionales desde el puerto egipcio de Sidi Kerir, en el Mediterráneo. Mediante este esquema, el petróleo embarcado en Yanbu (mar Rojo) se traslada hasta Ain Sukhna y se transporta por el oleoducto Sumed hasta Sidi Kerir para su reexportación.
Japón dependió de Medio Oriente para el 94% de sus importaciones de crudo en 2025, de las cuales un 93% transitaba por el estrecho de Ormuz. El cierre de esta vía a finales de febrero tras el conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán obligó a Tokio a liberar reservas estratégicas y buscar suministros alternativos.
A pesar de la crisis, Noriaki Sakai sostuvo que mantener el acceso al petróleo de la región sigue siendo una prioridad para Idemitsu Kosan, respaldado por la relación histórica con los países productores y la compatibilidad técnica con las refinerías locales.
El ejecutivo advirtió que diversificar hacia otras fuentes requeriría costosas adaptaciones de infraestructura que representarían una "inversión innecesaria" para el país.
No obstante, el titular de Idemitsu Kosan reconoció la inquietud pública por la alta dependencia energética y planteó la necesidad de definir, junto con el Gobierno, un balance de abastecimiento a futuro.
El nuevo plan quinquenal de Idemitsu Kosan a 2030 marca el retorno hacia su negocio central de hidrocarburos, distanciándose del enfoque en descarbonización de su estrategia anterior.
La refinadora busca elevar la utilización de sus plantas al 90% o más -tras registrar un 84% entre abril y junio- mediante la aplicación transversal de protocolos de mantenimiento y prevención de corrosión desarrollados en su refinería de Hokkaido.
En paralelo, la compañía identificó al gas natural licuado (GNL) como un eje clave de crecimiento. A través de MidOcean Energy, donde anunció una inversión de 500 millones de dólares en marzo, Idemitsu proyecta consolidar contratos de compra, comercialización y comercialización internacional.
Asimismo, la firma avanza en el suministro de electrolitos sólidos para las baterías de estado sólido que Toyota integrará en sus vehículos eléctricos hacia 2027-2028, un segmento con potencial de expansión hacia drones, robótica y almacenamiento de energía cuya ampliación de capacidad productiva se definirá antes de finalizar el ejercicio fiscal 2030.

