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El presidente surcoreano, Lee Jae Myung, descartó el despliegue de tropas de combate en respuesta a la situación en el estrecho de Ormuz, afirmando que Corea del Sur no enviará personal militar de forma que pueda arrastrar al país a un conflicto en el extranjero.
"Que quede claro. No habrá envío de tropas que lleve a la implicación en un conflicto. No habrá participación ni involucramiento en la guerra", declaró en una rueda de prensa televisada, según la agencia de noticias Yonhap.
Lee enfatizó que Seúl mantendrá su principio de permanecer al margen del combate, incluso mientras evalúa medidas para proteger los intereses surcoreanos en torno a la estratégica vía navegable.
"No habrá un envío de tropas para participar o intervenir en la guerra. Esto lo puedo afirmar con claridad", señaló el mandatario, de acuerdo con The Korea Herald.
"Sin embargo, como están haciendo otros países, (Corea del Sur) debe proteger la vida de nuestros ciudadanos, los buques mercantes y las rutas de transporte de petróleo crudo. Esto también está claro", añadió.
Yonhap citó a Lee afirmando que Corea del Sur necesitaba realizar «el nivel mínimo de actividades» para salvaguardar a sus nacionales y las rutas de suministro de petróleo.
La unidad militar surcoreana Cheonghae ya ha ampliado el alcance de su misión en la región, mientras Seúl examina vías para reforzar dichas medidas.
"Es cierto que estamos revisando y pensando en formas de fortalecer (las medidas) al respecto", planteó Lee.
Las declaraciones se produjeron mientras Seúl sopesaba posibles contribuciones a los esfuerzos para garantizar la navegación a través del estrecho de Ormuz, en medio de la presión de Washington.
Entre los recursos que según los informes se están considerando figuran aviones de patrulla marítima, equipos de desactivación de explosivos y sistemas no tripulados capaces de detectar y limpiar minas navales, aunque Seúl sostiene que no se ha tomado ninguna decisión.
El estrecho de Ormuz es un corredor energético crucial para Corea del Sur, mientras que el conflicto que involucra a Irán y la mayor actividad del grupo hutí de Yemen en el estrecho de Bab el-Mandeb han elevado la preocupación sobre el transporte marítimo y el suministro de crudo.
Lee señaló que Corea del Sur enfrentó dificultades para asegurar el suministro de petróleo al comienzo del conflicto, ya que las embarcaciones evitaban las aguas de alto riesgo.

