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TCP, la empresa que gestiona la Terminal de Contenedores de Paranaguá, ha renovado su compromiso con el Pacto Mundial de las Naciones Unidas, una iniciativa que reúne a empresas comprometidas con los principios de sostenibilidad, derechos humanos, trabajo, medio ambiente e integridad. Signataria desde 2016, la empresa centra su actuación en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) 9, 12, 13 y 14, relacionados con la innovación y las infraestructuras, el consumo y la producción responsables, la lucha contra el cambio climático y la conservación de los océanos y los recursos marinos.
Uno de los principales hitos del periodo fue la obtención de la certificación ISO 50001. En 2025, TCP se convirtió en la primera terminal portuaria de Brasil en obtener esta certificación internacional, que reconoce la implantación de un sistema de gestión energética orientado al seguimiento del consumo, la mejora del rendimiento energético y la reducción del desperdicio.
"La sostenibilidad debe estar presente tanto en las decisiones a largo plazo como en las elecciones del día a día. La evolución de esta agenda en TCP demuestra que es posible conciliar el crecimiento de la actividad con una gestión cada vez más responsable de los recursos", afirma Kayo Zaiats, superintendente de Medio Ambiente de TCP.
Los resultados ya se aprecian en las operaciones. Entre enero y agosto de 2025, TCP redujo el consumo de electricidad en unos 3 millones de kWh y el consumo de gasóleo en aproximadamente 100 000 litros, en comparación con el mismo periodo de 2024, a pesar del aumento del volumen de carga transportada.
Otro avance fue la consolidación del uso de energía eléctrica procedente de fuentes renovables. En 2026, la TCP recibió por quinto año consecutivo el certificado I-REC (Certificado Internacional de Energía Renovable, por sus siglas en inglés), que acredita el origen renovable de la energía utilizada en sus operaciones. Esta medida se mantuvo a pesar de la ampliación de la terminal y del aumento de la demanda energética debido a la electrificación de los equipos y al incremento del número de tomas de corriente en el patio de almacenamiento de contenedores refrigerados, que es el mayor de Brasil, con 5.280 tomas.
La estrategia de transición energética también ha avanzado con la electrificación de tres grúas de patio (RTG) utilizadas en la operación ferroviaria. La sustitución de los grupos electrógenos diésel por motores eléctricos en las tres grúas evita la emisión de 771 toneladas de gases de efecto invernadero al año. El proyecto forma parte de una estrategia que prevé la ampliación gradual de la electrificación de todas las grúas RTG de la terminal.
Los avances de la empresa también se recogen en el Informe de Sostenibilidad 2025, que reúne indicadores e iniciativas medioambientales, sociales y de gobernanza, y refuerza la transparencia de TCP en cuanto a su actuación en materia de sostenibilidad.
"La evolución de la sostenibilidad debe percibirse tanto en las operaciones como en la relación con el territorio. Por eso, además de la descarbonización, TCP viene ampliando proyectos que involucran a las comunidades y la preservación del medio ambiente", destaca Zaiats.
Entre estas iniciativas se encuentran el proyecto "Comunidades Sostenibles", que ha implantado sistemas descentralizados de tratamiento de aguas residuales en colegios de las comunidades insulares de Paranaguá, y la "Remada Ambiental". En su octava edición, celebrada en abril de 2026, la iniciativa reunió a 110 participantes y retiró 1,3 toneladas de residuos del río Itiberê. El proyecto también recibió el Sello SESI ODS 2025, en la categoría de Alianzas Sostenibles.
Con la renovación de este compromiso, TCP refuerza la continuidad de una agenda que combina la eficiencia operativa, la transición energética, la conservación medioambiental y el impacto social, en consonancia con los principios del Pacto Mundial y los objetivos de la Agenda 2030.

