
Conflictos geopolíticos elevan fletes marítimos sin frenar la demanda global
Cubierto por 3 fuentesPublicado
Una serie de disrupciones geopolíticas de la década de 2020 —la pandemia de Covid, la guerra entre Rusia y Ucrania, la sequía en el Canal de Panamá, la crisis del Mar Rojo, los aranceles anunciados por Estados Unidos y la reciente crisis del estrecho de Ormuz— ha reducido la oferta efectiva de buques disponibles, pero no logró frenar el crecimiento económico ni la demanda agregada de carga, según coincidieron ejecutivos y analistas durante el 18º Capital Link New York Maritime Forum. Angeliki Frangou, de Navios Partners, sostuvo que el gasto en infraestructura de inteligencia artificial y el aumento sostenido del gasto en defensa se transformaron en nuevos motores de demanda para materiales industriales, energía y cadenas de suministro.
Fletes de petroleros en niveles récord
El impacto más visible se observa en el mercado de petroleros, donde las tarifas superaron todos los antecedentes históricos. Según Lloyd's List, las tasas de VLCC, suezmax y aframax rompieron récords, con algunos viajes que generan ganancias muy por encima de los 500.000 dólares diarios y las rutas más rentables acercándose al equivalente de un millón de dólares diarios. El detonante inmediato son los ataques iraníes y la amenaza sobre el tránsito por el estrecho de Ormuz, que alteraron los patrones comerciales y obligaron a sumar escoltas militares y transferencias de buque a buque, absorbiendo capacidad adicional de la flota en todos los segmentos.
Un mundo más multipolar
Para especialistas citados por Portos e Navios, el transporte marítimo enfrentará con mayor frecuencia desafíos sanitarios, militares y comerciales que dificultan la previsibilidad del sector, en un contexto de creciente multipolaridad global. En la misma línea, voces del foro de Nueva York señalaron que la transición desde un orden unipolar liderado por Estados Unidos hacia uno multipolar podría hacer que estas disrupciones sean estructuralmente más frecuentes, lo que a su vez está impulsando a los armadores a expandir sus flotas y alimentando un interés nacionalista creciente sobre la propiedad y el control de buques, particularmente en Medio Oriente.
Consecuencias que cruzan océanos
El columnista Luiz C. Oliveira, de Jornal Portuário, advirtió que una crisis en una ruta marítima puede provocar desvíos, viajes más largos, mayor consumo de combustible, atrasos en las entregas y un alza de los costos de seguro, efectos que terminan repercutiendo en sectores ajenos al conflicto original. Según su análisis, empresas importadoras y exportadoras que no participaron de ninguna decisión diplomática terminan absorbiendo esos sobrecostos, que pueden trasladarse parcialmente a armadores, embarcadores, importadores y, en algunos casos, hasta el consumidor final.
Dudas sobre la sostenibilidad del ciclo
Pese al auge actual, ejecutivos consultados en el foro de Nueva York advirtieron que la bonanza no está garantizada a largo plazo: Frangou remarcó que una disrupción geopolítica prolongada podría terminar dañando el crecimiento económico global, y que el gasto extraordinario asociado a la IA y a la defensa no necesariamente se mantendrá indefinidamente. El riesgo de nuevas tasas portuarias entre Estados Unidos y China, suspendidas en noviembre de 2025 pero con la tregua comercial extendida solo hasta febrero de 2027, llevó incluso a navieras como Star Bulk y Safe Bulkers a listar acciones en Atenas como resguardo ante una eventual escalada del conflicto comercial.
Más destacadas
WinGD y HD Hyundai Marine Engine firman acuerdo de licencia en Corea del Sur
MOL y CMB.TECH nombran los primeros tres graneleros Capesize a amoníaco del mundo
Buque con bandera panameña, en llamas tras ataque en el Estrecho de Ormuz
Corte Suprema británica falla a favor del London P&I Club por el caso Prestige