
SENASA renueva el control fitosanitario de embalajes de madera importados
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Argentina actualizó el régimen de control fitosanitario para los embalajes de madera que ingresan junto con mercaderías importadas. La Resolución 873/2026 del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) unificó en un solo texto normas que antes estaban dispersas y estableció un nuevo esquema basado en riesgo, con el objetivo de simplificar procedimientos, reducir tiempos operativos y concentrar las inspecciones físicas en las operaciones con mayor probabilidad de incumplimiento.
Alcance de la medida
La normativa alcanza pallets, soportes y maderas de acomodación que ingresan al país por vía aérea, terrestre, marítima o ferroviaria. Mantiene como referencia la Norma Internacional para Medidas Fitosanitarias N° 15 de la FAO, que fija los requisitos de tratamiento y marcado que deben cumplir estos embalajes para evitar la introducción de plagas forestales ausentes en el país.
Una matriz para definir el riesgo
Uno de los principales cambios es la incorporación de una matriz de riesgo fitosanitario que determinará qué cargas requieren inspección física. El sistema evalúa el país de origen y procedencia, el tipo de producto transportado y los antecedentes de importadores, exportadores, despachantes de aduana y agentes de transporte aduanero, lo que permite clasificar las operaciones en riesgo alto, medio o bajo. En los casos de bajo riesgo, las inspecciones físicas se realizarán mediante selección aleatoria, aunque la probabilidad puede variar según el historial de cumplimiento de cada operador.
Inspección en frontera o en depósito final
El nuevo régimen permite al importador elegir si el control se realiza en el punto de ingreso al país o en un depósito final previamente declarado. En este último caso, la mercadería puede desconsolidarse y retirarse para su uso inmediato, mientras los embalajes de madera quedan separados en un área de resguardo hasta la inspección oficial, lo que evita mantener inmovilizada toda la carga. Un mismo depósito puede reunir embalajes de distintos envíos para inspeccionarlos en conjunto, pero si se detecta un incumplimiento, todos los embalajes presentes en esa área deben destruirse según las instrucciones oficiales.
Requisitos, sanciones y digitalización
Los depósitos finales autorizados deberán contar con un área de resguardo con malla antiáfidos, mecanismos de identificación y trazabilidad, y capacidad para destruir de inmediato los materiales no conformes mediante chipeado, incineración, entierro u otro método autorizado, con costos a cargo del importador o del responsable del depósito. La falta de trazabilidad puede derivar en la inhabilitación del establecimiento. Según SENASA, incumplimientos como la ausencia o adulteración de la marca, exceso de corteza, presencia de insectos o falsedades en la declaración jurada pueden motivar desde tratamiento cuarentenario hasta trituración, entierro profundo o incineración. La declaración jurada previa al arribo sigue gestionándose a través del Sistema Integrado de Gestión de Embalajes de Madera de Importación, vinculado al Sistema Informático Malvina, en el marco de una mayor digitalización de autorizaciones y actuaciones.
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