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El informe anual de ABS ofrece una guía estratégica para los armadores que navegan por normativas fragmentadas, el aumento de los costes del carbono y los cambios en las vías de los combustibles.
El desafío del transporte marítimo es ahora cómo las organizaciones pueden navegar por la descarbonización mientras mantienen la competitividad, protegen el valor de los activos y preservan el acceso al capital, según el informe "2026 ABS Outlook".
Titulado Decision Point: Practical Pathways to 2035, el informe examina las decisiones estratégicas, operativas y de inversión a las que se enfrentan los armadores a medida que evolucionan los requisitos normativos, aumentan los costes del carbono y continúan desarrollándose los combustibles y las tecnologías alternativas.
"La industria ha entrado en una nueva fase. Durante muchos años, la discusión se centró en identificar un futuro combustible ganador. Hoy, el desafío es más amplio. Las compañías navieras están tomando decisiones de inversión para activos que operarán hasta la década de 2040, mientras gestionan la incertidumbre regulatoria, las expectativas cambiantes del mercado y las vías tecnológicas en evolución. El éxito dependerá de tomar decisiones prácticas que creen valor bajo una variedad de escenarios futuros", dijo John McDonald, presidente y CEO de ABS.
El informe concluye que no existe una única vía para la industria. En cambio, la estrategia óptima depende de cómo operen los buques, su perfil operativo, la exposición regional, la disponibilidad de combustible y los requisitos comerciales.
Entre los hallazgos clave del informe:
El informe también identifica seis preguntas estratégicas que los equipos de liderazgo del transporte marítimo deberían abordar hoy, incluidas las prioridades de inversión de la flota, la exposición al coste del carbono, la flexibilidad del combustible, la preparación digital y la capacidad de ejecución organizacional.
Según ABS, las organizaciones mejor posicionadas para el éxito hasta 2035 no serán necesariamente las que realicen las selecciones de combustible más agresivas, sino las que mejoren la eficiencia, preserven la opcionalidad, fortalezcan las capacidades digitales y alineen las decisiones de inversión con las realidades de cómo operan sus buques.
"La década que tenemos por delante se definirá menos por la predicción y más por la ejecución", dijo Rostom Merzouki, vicepresidente de Sostenibilidad Global de ABS. "La industria no carece de posibles vías. El desafío ahora es convertir esas vías en acciones comercialmente viables a escala."

